Diario de abordo: Egipto

18 febrero 2006

Ya ha llegado la gripe aviaria a Egipto. Hace días que corren voces sobre el peligro que acecha desde Turquía. Finalmente es una realidad, y me he topado con ella como nunca hubiese imaginado que una epidemia de esta índole pudiera hacerlo. Sohag, pese a ser una ciudad, tiene caracteristicas bastante rurales, y aunque no fuera por ello (las pollerías repletas de todo tipo de aves vivas esperando a ser degolladas a elección de su comprador), nuestro trabajo desde la ONG es principalemente en pueblos. No sólo la presencia animal en estos pueblos es inevitable, sino que una gran parte de las beneficiarias de nuestro programa de Microcredito practican el “cultivo” de gallinas como medio de subsistencia. Desde ayer (en las noticias se anunció oficialmente la entrada de la gripe a las cinco de la madrugada) que se da vueltas al tema. Hoy, de vuelta en la oficina (ayer viernes era nuestro día libre) ha sido el primer tema de la agenda de nuestra reunión semanal. El pánico impera, todos se preguntan qué sucederá a estas mujeres si mueren los animales comprados con el préstamo de nuestro programa, mujeres por lo general cabezas de familias con pocos o ningún otro ingreso. Yo me planteo qué es lo que nosotros podemos hacer si así sucede. Pero sobretodo, sufren por ellos mismos, y por los compañeros más expuestos a riesgo de contagio. Yo, obviamente, prefiero pensar que todo queda muy lejano (si más no, yo hace más de un mes que con todo el trabajo de oficina no pongo pie en el campo...); de todas maneras, tengo la impresión que este más cerca de lo que quiero creer.